
Sábado por la noche y domingo por la mañana, de Alan Sillitoe, sigue a Arthur Seaton, un joven obrero de Nottingham que vive para sus fines de semana: entre el trabajo monótono, las juergas en el pub y sus amantes, se muestra un retrato crudo de la clase obrera de posguerra. La novela revela cómo la libertad hedonista también puede ser una jaula. Puedes leer la reseña completa en Cicutadry aquí.
© Jaime Molina