
La espía que surgió del frío, de John le Carré, muestra a Alec Leamas, un operario cansado del espionaje británico, lanzado a una última misión en la Berlín de la Guerra Fría que se convierte en un laberinto de engaños. A través de su mirada, la novela revela la traición como país, la derrota como paisaje habitual y la moral como moneda agotada. Puedes leer la reseña completa en Cicutadry aquí.
© Jaime Molina