
Ragtime, de E. L. Doctorow, compone un fresco vibrante de los Estados Unidos a comienzos del siglo XX, mezclando personajes ficticios con figuras históricas como Harry Houdini, Henry Ford o Emma Goldman. Con una estructura coral y un ritmo narrativo que recuerda a la música que le da título, la novela entrelaza historias de inmigración, conflicto racial y desigualdad social para retratar un país que entra en la modernidad arrastrando todas sus contradicciones. Puedes leer la reseña completa en Cicutadry aquí.
© Jaime Molina